DÍA DE LA MUJER.

Un poquito de historia:

Antes de que se instaurara el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora, ya se habían celebrado otros eventos similares entre los que cabe destacar el Women’s Day que se celebró en Estados Unidos el 28 de febrero de 1909, y que continuó teniendo lugar hasta 1913, aunque dicha celebración era de carácter más nacional.

En 1918 en Madrid se creó la Asociación Nacional de Mujeres Españolas (ANME), formada por mujeres de clase media, maestras, escritoras, universitarias y esposas de profesionales, que mantendrá un creciente protagonismo social hasta 1983. Sus dirigentes, María Espinosa, Benita Asas Manterola, Clara Campoamor o Victoria Kent planteaban la demanda del sufragio femenino. Junto a esta asociación surgen muchas otras, como la Cruzada de Mujeres Españolas, dirigida por la periodista Carmen de Burgos, y que protagonizó la primera manifestación callejera pro sufragio en Madrid en mayo de 1921.

En 1987, en un catálogo realizado por el Instituto de la Mujer, se incluían 600 organizaciones de las cuales sesenta se definían como feministas. La gran mayoría de ellas se definen por su carácter pluralista en la que caben todas las tendencias del feminismo. Les une en la mayoría de los casos un objetivo común a corto plazo, bien la educación no sexista como es el caso de la Escuela a favor de las niñas, el desarrollo v aplicación del derecho al aborto como es la Comisión Pro-derecho al Aborto, o bien objetivos de carácter cultural o formativos como el Ateneo Feminista y el Centro de Estudios e Investigación Feminista, o bien de carácter político en el sentido de buscar una redefinición del concepto de lo político, como es el caso del Forum para una Política Feminista o Agora Feminista.


Sin venir al caso esta tarde comentábamos lo lejos que está nuestra profesión de recibir algún apoyo o agradecimiento inmediato; de cómo nos pasamos la vida tratando de educar y de cómo casi nunca se nos dice: "Enhorabuena, lo has hecho bien". Y sin venir al caso también hablábamos de cómo nos sentamos a la mesa cada día a saborear uno de esos platos que generalmente ha preparado nuestra madre, hermana, esposa... y de cómo cuando está bueno nos callamos pero cuando no lo está le echamos en cara que le ha quedado salado o soso. Y eso es lo único que siguen recibiendo hoy día muchas de esas mujeres que constituyen la base de nuestra vida: reproches, recriminaciones, desigualdad e injusticia. En pleno S.XXI son muchas las que siguen cobrando salarios inferiores a los del hombre por realizar los mismos trabajos y muchas las que no encuentran un empleo decente porque en sus planes de vida entra quedarse embarazadas y formar una familia.

No somos rentables para las empresas, y sólo se habla de mujer trabajadora cuando ésta está empleada fuera de casa. Pero, ¿y las empleadas del hogar? ¿Qué hay de esas que se pasan las horas limpiando y tratando de dejarlo todo a punto para su marido e hij@s, y encima ha de sufrir la etiqueta de "mantenida"? ¿Quién reconoce esa labor, o la labor que desempeñan aquellas que tras su jornada de trabajo diaria llegan a casa, limpian, cocinan, recogen y planchan la ropa que se ha ido acumulando en el salón?

Por suerte las tareas del hogar comienzan a ser algo más equitativas y, por lo que podemos ver , los chicos suelen colaborar cada vez más con las tareas domésticas. No obstante, siguen quedando muchos estereotipos en las cabezas, y como todos sabemos los padres son un fuerte punto a imitar por los hijos e hijas. Así pues, basta con salir a un instituto e impartir una charla sobre el tema para ver cómo ellos mismos (y a veces hasta ellas) reconocen que han hecho o han dejado de hacer (o de ponerse) ciertas cosas (o ciertas prendas de ropa) por petición de su pareja.

Y es que hace falta una educación no sexista, que ponga a hombres y mujeres equilibrados ante la balanza, y que no haga discriminación hacia ninguno de los dos sexos. Porque todo hombre y toda mujer, como personas que son, deben ser libres por ley y contar con los mismos derechos y obligaciones.

Hacemos un llamamiento a todos los que tengáis hijos/as y os pedimos por favor que nos ayudéis con esta cruda tarea que tiene el educador en los colegios e institutos al intentar concienciar a nuestra población más joven de que otro mundo más justo es posible. No retrocedamos lo que ya se ha avanzado y caminemos todos por la igualdad de oportunidades en el mundo laboral y en el seno de los hogares.

Aprovechad esta fecha como una ocasión idónea para felicitar a vuestras madres/pareja/hermanas/hijas etc. por aquella innumerable cantidad de trabajo que hizo sin protestar para ahorrarte a ti esa molestia. No seamos egoístas y aprendamos a estar donde se nos necesita, y a saber valorar lo que se nos da. No menospreciemos a la mujer, porque ella está presente en cada punto de este planeta y merece un sitio como tal. No más humillaciones y no más crímenes de género. Hagamos que las generaciones futuras no sepan de qué hablamos cuando mencionamos la desigualdad de género.

Entre todos, podemos. Feliz día a todas las mujeres, y a todos los que desde la barrera nos apoyáis en esta lucha.

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