EDUCADORES... ¿PARA QUÉ?

La gente a veces ve a los educadores como dioses, pero la verdad es que nos falta muchísimo para serlo.

Los educadores, a diferencia de lo que todo el mundo piensa, tenemos miedo a muchas cosas (a demasiadas) y tenemos prejuicios que decimos no tener, pero están ahí.

Las tres cuartas partes de las veces no tenemos ni idea de cómo plantear un problema y casi siempre nos toca plantearlo todo desde mil puntos de vista para elegir una opción que dudamos profundamente de que sea la correcta.


Los educadores (o los futuros educadores) somos ante todo personas. Personas con sus debilidades, con mil preocupaciones y con un sin fin de cuestiones que no tienen respuesta.

Todo en nuestra profesión (y en la carrera) puede interpretarse de quinientas mil formas distintas y nos pagan muy poco por resolverlas todas. Ni tan siquiera sabemos si nuestro oficio tiene sentido porque, como dice Molina: “nadie se levanta una mañana y decide llamar a un Educador”. No estamos reconocidos, y es que la gente de a pie ni tan siquiera sabe para qué servimos…

Que es necesaria nuestra tarea está claro pero, ¿para qué? ¿Cómo podemos educar a sujetos que no han pedido ser educados? Más que esa especie de Dioses que creemos ser, ¿no somos más bien el último mono de la manada al que acude la gente sin saber muy bien a qué?

- Nazaret Castilla -
10 Responses
  1. Luanda Says:

    Esta claro: quien lo que quiere es hacerse rico, no elige una profesión "social".
    ¿Alguien os ha dicho que educar es fácil? Os ha engañado.
    Y, por supuesto, la educación es cosa de todos/as los que participan en ella. Educar a alguien "que no quiere ser educado" no es educación, es imposición, es labado de cerebro, es manipulacion. Lo que hay que hacer es cambiar el concepto de educación: cuando lo mencionamos, creemos que todoas pensamos lo mismo, pero nada más lejos de la realidad.


  2. koki Says:

    qué es educar? qué es lo correcto? lo que para mi es lo correcto, no lo será para ti. lo que en España es legal no lo es, en Argelia, o viceversa... educar es difícil, pero más difícil es saber en que educamos, como lo hacemos... saludos desde tierras onubenses


  3. A LUANDA:

    Yo creo que las carreras no se eligen por lo que vayas a cobrar el día mañana, se escogen por lo que a ti te guste hacer y por los temas con los que te identifiques y te sientas cómodo (al menos en mi caso) pero también creo que nuestro trabajo está bastante mal pagado, la verdad, y creo que además eso le pasa al 90% de las carreras "sociales".

    Sé que educar no es fácil, y eso es lo que intento: que la gente saque de su cabeza esa idea y deje de pensar que cualquiera puede ser educador social porque realmente éste es un trabajo complicado para el que no sirve cualquiera (bajo mi punto de vista).

    Educar a alguien que no quiere ser educado es tarea difícil, por no decir imposible ya que para que se dé educación tanto el agente de la educación como el sujeto de la educación deben poner mucho esfuerzo de su parte pero educar para mí no es intentar lavar la mente de una persona sino entrar en su territorio y tratar de entederlo; no lograr que te entiendan ellos a ti. Así que, con tiempo, paciencia y perseverancia, creo que es posible lograr un mínimo de educación. O al menos algo de aprendizaje. Si no pensáramos que todos los individuos pueden llegar a ser educados, no tendría mucho sentido intentarlo.

    En un primer momento es posible que alguien se resista a recibir educación pero, ¿qué hacemos entonces? ¿lo dejamos por imposible y no intentamos nada? Dudo mucho que alguien nos pida por favor que lo eduquemos sino más bien todo lo contrario...

    A veces no es tan necesaria la educación que entendemos por "proceso de normalización" como la empatía con el otro.

    A KOKI:

    Tienes razón: lo moral para unos puede ser una tremenda inmoralidad para el resto. Por eso le decía a Luanda lo de la empatía, el comprender las circunstancias de nuestros iguales para saber qué es realmente lo que necesitan y cómo podemos nosotros falicitar las herramientas oportunas para que lo consigan.

    Está claro que la educación es un terreno muy resbaladizo con el que hay que tener mucho cuidado pero mi idea era simplemente comentar que en lineas generales todo el mundo cree que educar es "pan comido" y las carreras sociales (especialmente la nuestra) no son valoradas debidamente (en ningún sentido...).

    - Nazaret -


  4. krys Says:

    Todo lo que trate con el comportamiento humano es complicadísimo. Existen varias soluciones, pero saber cual es la correcta... puede ser realmente complicado. No es ciencia, ni matemáticas. Pero es necesario, mucha gente los necesita, de una forma u otra, todos.

    Es lo mismo que los psicólogos, intentan solucionar problemas de los demás, aconsejar... pero ellos también son personas, y tienen ss propios problemas, ¿quién les ayuda a ellos?

    Realmente, somos demasiado complicados. Admiro a personas como vosotros, por haber elegido algo necesario, algo dificilísimo de ejercer y con muchas preguntas sin respuesta... o al menos, sin una respuesta concreta.

    Un saludo! Me ha dado que pensar...


  5. Luanda Says:

    Nazaret,
    ¿Cómo vas a convencer a alguien que no quiere ser educado de que se eduque?
    La relación educativa es una relación afectiva (como todas), que precisa de una confianza, de una voluntad, de una motivacion, de un objetivo y de un disfrute. Si alguien no quiere entrar en esta relación, no hay educación.
    No entiendo eso de "dejar por imposible" a alguien. Es como si la educación les fuese a salvar de algo. Mira, el verdadero peligro en esta sociedad son las desigualdades sociales y la falta de recursos para atajarlas. Si ofreces recursos a una persona, ella es libre de tomarlos o no, pero es ella la que tiene que darse cuenta, decidir, aprender, educarse.
    Las educadoras no somos la solución, aunque podemos ser un puente, un medio hacia la emancipación.


  6. De nuevo, A LUANDA:
    No se trata de convencer a alguien que no quiere ser educado de que se eduque sino de intentar darle esa confianza y motivacion de las que hablas para que, libremente, decida lo que quiera pero para que, haga lo que haga, sepa que si en algún momento decide contar contigo, podrá hacerlo. Es lo que decía: Si alguien no quiere ser educado, no podemos hacer nada, pero sí que puede darse al menos un mínimo de aprendizaje. Y cuando hablo de educación no hablo de enseñarle al otro a hacer lo que tú quieres que haga; hablo de entender las circunstancias personales de cada uno, su manera de pensar y su forma de ver la vida para, desde ahí, intentar hacer lo que esté en nuestras manos para ayudarle a llevar una vida mejor si eso es posible (repito que a veces -muchas veces- no es tan necesaria la educación que entendemos por "proceso de normalización" como la empatía con el otro).

    Con lo de "dejar por imposible" me refiero a eso: cuando una persona no quiere entrar en la dinámica de la educación, no podemos olvidarnos de ella sin más sino comprender qué motivos le han hecho prescindir de nosotros y hacerle ver que si algún día cambia de idea y podemos ayudarle en algo, por mínimo que sea, trataremos de hacerlo.

    En el resto estoy de acuerdo contigo, sobre todo en que las educadoras no somos la solución, aunque podemos ser un puente hacia la emancipación. Me parece muy acertada esa frase y, ya que estamos y me acabo de acordar, te doy la razón con las críticas que has hecho al decálogo de aquel famoso juez de menores que publicamos hace un tiempo, que se me ha pasado comentarlo.

    Y en cuanto a Krys:
    Pocas personas se paran a pensar en qué es la educación si no se dedican a ello y muy poquitas también consideran que algo dificilísimo de ejercer así que me alegro mucho de que pienses eso y de haberte hecho recapacitar por un instante, porque realmente creo que la educación es algo muy diferente a lo que pensamos que es, y que la idea que tenemos en mente de un "pobrecito, ven conmigo que te voy a decir qué tienes que hacer y cómo porque necesitas educarte" se aleja demasiado de la realidad...

    - Nazaret -


  7. Hola. tal vez no esté en lo cierto, pero creo que mucha gente no quiere ser educado porque no sabe a qué tipo de educacion nos referimos.
    yo creo que si hablamos de lo que supondría la educacion que le vamos a ofrecer (una mejor integracion en la sociedad que nos rodea) mucha gente cambiaría de opinion...

    pero es dar palos de ciego, no tenemos que ir con esa idea en la cabeza, TODO no lo vamos a conseguir, pero ALGO sí, y sólo por eso debemos sentirnos orgullosos. no tenemos la verdad absoluta.

    Álvaro


  8. Luanda Says:
    Este comentario ha sido eliminado por el autor.

  9. Luanda Says:

    Por curiosidad... ¿Qué imagen tenéis en vuestra cabeza cuando habláis de esas personas "que no quieren ser educadas"? ¿Creéis que les importaría mucho vuestra forma de ver la educación? ...


  10. Anónimo Says:

    He leído todos vuestros comentarios y me parece ya de por si muy bueno, el que se creen debates sobre estos, sobre nuestra labor diaria...

    Considero que nuestro labor es principalmente educativa, aunque la enfoques desde diferentes perspectivas, nuestra base es la educación, pero hay que cuestionarse unos mismo y ver que consideramos nosotros educación...creo que hay que respetar los ritmos de cada persona, mostrarle todas las opciones que existen y ya es él, el que decide si quiere aceptarlo...muchas veces nuestra labor es muy dura,porque es muy poco a poco y a veces nosotros queremos correr demasiado, queremos que la persona consigue enseguida lo que nosotros consideramos bueno para él, pretendemos que la persona se adapte a nosotros y nosotros a él...pero es que así no funciona el trabajo del educador, siempre en una intervención hay que entender a la persona en su globalidad y desde ahí debemos plantear una intervención adecuada y realista...

    Si ellos no demandan el cambio, el cambio nunca llegará porque ellos no lo creen necesario...ahí esta la labor de acompañarles, de estar ahí con ellos informándoles de las posibilidades que hay, para que en el momento que lo demande, estemos ahí...que vean y sientan que alguien cree en ellos, porque a lo mejor por ahí empieza nuestro trabajo...


Se ha producido un error en este gadget.